El pasado 7 de octubre fallecía Félix Romeo. En las numerosas reacciones a su prematura y repentina muerte, con solo cuarenta y tres años, se repiten con frecuencia los encendidos elogios a su categoría humana y literaria.
Carismático, generoso y brillante, su obra derrocha fuerza y energía, no exenta de tintes fatalistas, como se refleja en “Amarillo” (2008), basado en el impacto que le produjo el suicidio de un amigo íntimo años antes.
Su personalidad polifacética combinaba sin esfuerzo su trabajo como poeta, escritor, articulista, traductor, ensayista y presentador del prestigioso programa cultural “La mandrágora”. Participó hasta como actor ocasional; su salida de la cárcel tras casi un año, después de ser condenado por un delito de insumisión, se reflejó en un corto de Fernando Trueba, parte del largometraje "Lumière et compagnie". El director quiso plasmar su visión de la magia del nacimiento del cine a través del expresivo rostro de Romeo.
En sus otras novelas se mezclan igualmente ironía, humor y tristeza. En "Dibujos animados" (1994) realiza una novela fragmentaria, inspirada en Perec, que retrata su infancia en el barrio zaragozano de las Fuentes.
"Discothèque" (2001) es una comedia negra y coral que mezcla la experiencia en la cárcel del autor con alusiones literarias y humor, donde caben tanto el imaginario del cine y la literatura norteamericana, como el iluminado Miguel de Molinos y el futbolista del Real Zaragoza, Nayim.
Poco antes de morir había terminado un nuevo libro, "Noche de los enamorados" (2012), reflexión sobre el crimen, la justicia y la libertad donde investigaba el caso de un compañero de celda en la prisión de Torrero.
Con motivo de la presentación del libro, la editorial Mondadori preparó una separata con el nombre "¡Viva Félix Romeo!" en el que autores como Ignacio Martínez de Pisón, Martín Casariego, Antón Castro, Javier Cercas, o David y Jonás Trueba, entre otros elaboraron una serie de textos en los que lo recuerdan como “imparable e impagable”, un conversador excepcional y un amigo acogedor que hacía que “siempre te sintieses especial”.
En el año 2009, tuvimos el placer de acogerle con motivo de la Semana de las Letras organizada en el Instituto Cervantes de Dublín. Este mes recordamos su obra en nuestra biblioteca y a través de una mesa redonda que se celebrará el próximo 29 de mayo a las 6 de la tarde en el Café Literario.